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Manifiestos Párrafos extraidos del "Cuaderno Dos" del Zangandongo Nuestras raíces “…la juventud argentina se reagrupa
alrededor de manifestaciones culturales después de la derrota de 1976 (N de la
R: se refiere al golpe militar que dio comienzo a la dictadura genocida). Esta
juventud golpeada, con sus dirigentes presos o desaparecidos, con sus activistas
asesinados y arrastrando una frustración subjetiva, como lo fue su desencanto
con las promesas peronistas y con la asimilación del rock (otrora el movimiento
masivo en el que todo el mundo se enrolaba), comienza a investigar sobre nuevas
formas de manifestarse y organizarse. Como expresión de esto surgió a mediados
de 1977 el TiT en Buenos Aires, que primero aparece como un grupo de teatro más,
que trabajaba dentro de los sectores teatrales oponiéndose a él (N de la R: léase
el teatro tradicional), pero que luego, esta comprensión del problema que
estamos esbozando, impidió que nos pasara como a tantos grupos que se forman y
aparecen con un proyecto y acaban (lógico) cuando el proyecto fracasa, sino por
el contrario, acompañando el proceso de la juventud intelectual y siendo
vanguardia de ella en la Argentina, comenzamos hoy a alejarnos de los marcos
estrictamente teatrales para lanzarnos a la tarea de conectarnos con esa
juventud en lucha y en producción en cualquier lugar en que se encuentre y bajo
las formas que adquiera, para construir un movimiento internacional que dé
nueva vida a las siempre vigentes consignas surrealistas, que hoy y de forma
definitiva la historia ha colocado al orden del día: TRANSFORMAR EL MUNDO,
CAMBIAR LA VIDA.” Frente al teatro “Rompemos en forma expresa con la religión
institucionalizada; con el capitalismo explotador del hombre; y con los
pseudocreadores que sostienen los pilares del teatro tradicional y que han
mantenido a través del tiempo, en forma inalterable, una serie de pautas que a
continuación mencionamos y que sintetizan nuestras posturas frente al teatro
actual: ·
En todas las representaciones teatrales la
utilización del espacio se reduce a una concepción feudal. La existencia del
teatro como templo sagrado destinado a la representación, de escenario
exclusivo para los actores y un espacio diferenciado para un público pasivo,
son pruebas más que suficientes para luchar contra estos viejos parámetros y
crear nuevas formas de utilización del espacio teatral, no solo haciendo
innovaciones y transformando dentro de un teatro, sino utilizando otros espacios
para la representación. Espacios reales con características determinadas, que
sean manejadas por el público y los actores en igualdad de condiciones. ·
El teatro tradicional, en su relación con las
otras disciplinas artísticas, se ha mantenido esclavo de algunas (como es el
caso explicado en su relación con la literatura) o directamente las ha
ignorado. La música es utilizada sin ningún criterio y en ningún caso se
plantea a través del teatro la integración de las artes. Nuestra postura
frente a este problema es revertir absolutamente el estado actual de las cosas y
poder hablar del ARTE y no de ramas o disciplinas artísticas. ·
El lenguaje teatral es un sinnúmero de códigos
muertos, donde un texto y un subtexto se combinan para proporcionarle al actor
una cárcel de conceptos a los cuales se tiene que ceñir; con esto se quita
toda posibilidad de creación. La palabra es casi el único aspecto expresivo.
Proponemos una ruptura con la concepción lingüística de hoy, para terminar
con el espantoso subdesarrollo del lenguaje teatral. ·
El soberano público se ha mantenido desde Grecia
antigua a nuestros días en el desagradable papel de cadáveres, y su olor
nauseabundo que se hizo añejo con el correr de los siglos impone que salgamos a
provocarlo, moverlo, despegarlo de sus sarcófagos con forma de silla e
introducirlo en el mundo de la acción y de la creatividad. ·
El actor es un digno descendiente del teatro de títeres,
es un profesional de la mentira y el aburrimiento, esclavo del director y del
texto, mero instrumento amordazado por las convenciones. Queremos actores que
sean videntes, que imaginen y sean provocadores. Directores que actúen y vivan
junto al hecho teatral y que salgan para siempre de sus incubadoras. INVESTIGACIÓN
Y EXPERIMENTACIÓN CONSTANTE EN ARTE.” Declaración del grupo “Las Ruahínas” “…debemos tener claro que la problemática
de la mujer se origina a partir de una sociedad estructurada en clases y que la
lucha debe ser de clases y no de sexos. El criterio esencial para la valoración de
una persona no es el de pertenecer a tal o cual sexo sino su capacidad de
producción; debemos admitir que la mujer en esta sociedad de clases fue blanco
de atentados tanto sobre su físico como sobre su sensibilidad, su inteligencia
y su ser psíquico, de ello deriva su rol pasivo e intrascendente, su escasa
capacidad de producir. El mayor de estos atentados tiene el nombre
EDUCACIÓN y se apellida FAMILIAR-CRISTIANA y como resultado no sólo es víctima
la mujer sino también el hombre que comienza a moverse con una ideología
machista relegando aún más a la mujer a un plano inferior. La mujer, según nuestro pensamiento y desde el rol que nos toca desempeñar en el proceso revolucionario, será valorada y dignificada en su accionar según su eficacia en la construcción de un arte nuevo y de una nueva cultura; en esta tarea para nosotras la mujer no se diferencia del hombre, en esta tarea reconocemos no solo el derecho a ocupar el mismo lugar de lucha, sino que consideramos que tal es su deber.”
El 22 de agosto de 1981, luego de Alterarte
II, se reunieron en San Pablo miembros del TiT Buenos Aires, TiT-SP, Cucaño,
TiC y VSP (Viajou sem passaporte), y acordaron fundar el Movimiento Surrealista Internacional con las siguientes posturas
(editadas en la “Enciclopedia
surrealista” a fines de ese año): ·
Subversión: el orden social, político,
moral y mental existente solo provoca repulsión. Subvertir todas las escalas de
valores que aseguran el estado actual de la existencia humana. ·
Imaginación: contra el racionalismo
imperante. Por el descubrimiento permanente de lo maravilloso. Por la liberación
definitiva de los poderes ocultos del ser humano. Los sueños, la imaginación,
no solo son partes innegables de la ‘realidad’, sino las únicas fuerzas
capaces de sacar al hombre de su estado de imbecilidad actual. ·
Transgresión: nuestra acción
futura no reconocerá límites morales, ni jurídicos, ni de ningún tipo. La
transgresión será nuestra metodología de acción, nuestra estética y nuestra
táctica permanente. Investigación y producción en función
del desarrollo de la imaginación humana. Contra el disciplinamiento artístico. En
defensa del patrimonio cultural de la humanidad. Contra toda forma de nacionalismo cultural.
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